04/04/2025

El segundo tiempo de Cuauhtémoc Blanco.

La Fiscalía está nutriendo el expediente con todos los detalles necesarios para evitar errores procesales.

Sofía García / República H / Opinión El Heraldo de México
Créditos: Especial.

El tema Cuauhtémoc Blanco sigue vivo y avanzando. La Fiscalía Anticorrupción de Morelos afina detalles para solicitar por segunda vez el desafuero del ex gobernador, con el objetivo de continuar las investigaciones sin el escudo legal que hasta ahora lo ha protegido.

Desde la Fiscalía estatal, encabezada por Edgar Maldonado, me dicen que el expediente es espeso. Y no sólo por la denuncia interpuesta contra Blanco por presunto abuso sexual, hay al menos seis denuncias presentadas por el gobierno de Margarita González Saravia. Dos son de carácter penal y cuatro administrativas. Entre los delitos señalados destacan el ejercicio abusivo de funciones y el desvío de recursos públicos. En total, las irregularidades sumarían más de 40 millones de pesos durante el gobierno del ex futbolista (2018-2024).
Las tres primeras denuncias están relacionadas con las obras de rehabilitación del mercado “Adolfo López Mateos” en Cuernavaca.

Ahí, de acuerdo con la Consejería Jurídica de Morelos, se desviaron al menos 11 millones de pesos. Las irregularidades salpican a varias dependencias: la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Económico y el Fideicomiso para la Competitividad.

El tema Cuauhtémoc Blanco sigue vivo y avanzando. La Fiscalía Anticorrupción de Morelos afina detalles para solicitar por segunda vez el desafuero del ex gobernador, con el objetivo de continuar las investigaciones sin el escudo legal que hasta ahora lo ha protegido.

Desde la Fiscalía estatal, encabezada por Edgar Maldonado, me dicen que el expediente es espeso. Y no sólo por la denuncia interpuesta contra Blanco por presunto abuso sexual, hay al menos seis denuncias presentadas por el gobierno de Margarita González Saravia. Dos son de carácter penal y cuatro administrativas. Entre los delitos señalados destacan el ejercicio abusivo de funciones y el desvío de recursos públicos. En total, las irregularidades sumarían más de 40 millones de pesos durante el gobierno del ex futbolista (2018-2024).

Las tres primeras denuncias están relacionadas con las obras de rehabilitación del mercado “Adolfo López Mateos” en Cuernavaca.

Ahí, de acuerdo con la Consejería Jurídica de Morelos, se desviaron al menos 11 millones de pesos. Las irregularidades salpican a varias dependencias: la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Económico y el Fideicomiso para la Competitividad.

La cuarta denuncia apunta al Fideicomiso Lago de Tequesquitengo (Filateq), donde también se habla de corrupción. Uno de los personajes clave es Dionicio Emanuel Álvarez Anonales, exdirector del Filateq, hoy prófugo. En su domicilio, hace no mucho, las autoridades encontraron un altar con cráneos y restos humanos. Tiene ficha de búsqueda, al igual que Omar Taboada Nasser, exsecretario de Desarrollo Agropecuario.

En total, hay investigaciones por corrupción contra 14 exfuncionarios de la administración de Blanco. Aunque aún no hay denuncias directas en contra del ex futbolista, el caso lo rodea cada vez más.

La Fiscalía está nutriendo el expediente con todos los detalles necesarios para evitar errores procesales que puedan ser aprovechados por la defensa legislativa. Me dicen que en ésta, los elementos son más sólidos que la primera vez que se intentó el desafuero.
Si la solicitud prospera, Cuauhtémoc Blanco no sólo enfrentará el juicio de la opinión pública. También podría enfrentar, por fin, el de la justicia. Y será ahí, tras las investigaciones que se lleven a cabo, donde se decidirá si es o no culpable.
EL HILO SUELTO DE ALITO. Un documento que empezó a circular en redes sociales podría convertirse en una nueva bomba para Alejandro Moreno, dirigente Nacional del PRI.
Walter Olivera Valladares, exdirector de Comunicación Social en el gobierno de Alito en Campeche, rompió el silencio después de haber sido detenido. En una carta dirigida a la opinión pública y a un juez de control, Olivera acusó directamente a América del Carmen Azar Pérez -exsecretaria de Finanzas- y a su esposo, Gerardo Sánchez Sansores – sobrino de la gobernadora Layda Sansores-, de ser los responsables del desvío de recursos, delito por el que hoy se encuentra privado de su libertad.
Según su testimonio, durante el sexenio de Alito Moreno, Azar Pérez y Sánchez Sansores daban instrucciones verbales a la Secretaría de Administración y Finanzas para el uso de los recursos de Comunicación Social a discreción. Todo sin pasar por procedimientos formales y sin dejar más rastro que el testimonio de quienes ejecutaban las órdenes.

Pero Olivera advirtió que cuenta con respaldo de archivos electrónicos, facturas, oficios, memorándums y una memoria USB de 16 GB que entregará su abogado, Mario Humberto Chablé Moo, como parte de su defensa.

Si lo que dice es cierto -y si esos documentos son verificables-, el caso podría dar un giro que no sólo lo beneficiaría legalmente, sino que pondría en jaque a figuras cercanas al círculo más íntimo del líder nacional del PRI.
Moreno no ha dicho nada al respecto. Pero hay hilos que, si se jalan bien, pueden hacer que se deshaga todo el telar.